SER VIVO… ¿UN SER HISTÓRICO?

10 04 2007

maturanahumberto3ms7.jpgLa comprensión de los seres vivos como tal, en todas sus dimensiones, y por lo tanto la comprensión de nosotros mismos, no esta determinada por las relaciones existentes entre ellos, si no por un conjunto de interacciones pasadas o historia de interacciones. Pero ¿son válidos éstos argumentos para decir que el ser vivo es un ser histórico?

Para responder a esta pregunta es necesario conocer los mecanismos que hacen del ser humano un ser histórico, tales la reproducción y la herencia. Para ello debemos comenzar por un análisis de la unidad estructural básica que lo conforma, la célula, con el fin obtener los argumentos necesarios que nos permitan afirmar que el ser humano es un ser histórico.Como bien sabemos, la unidad estructural básica de los seres vivos es la célula. Esta se reproduce por un proceso llamado mitosis, el cual consiste básicamente en un reordenamiento de elementos celulares originando una división celular, es decir obtenemos dos células de la misma clase que la original. Pero ¿qué es la reproducción?, bueno, la reproducción es el proceso de obtener dos unidades de la misma clase a partir de una fractura en una unidad particular, esto queda claramente ejemplificado con el caso de un trozo de tiza que es partido a causa de la presión ejercida sobre ella, originando dos trozos de tiza. Para poder observar el fenómeno de reproducción, es necesario que la organización de la unidad particular sea de forma distribuida, no compartamentalizada. Solo de esta forma podemos obtener, a partir de la fractura, dos fragmentos con estructuras independientes capaces de organizarse de la misma forma que la organización original tal como ocurre en el ejemplo planteado.

Lo interesante de este proceso es que todo ocurre en la unidad como parte de ella y no hay separación entre el sistema reproductor y el sistema reproducido, además el producto de este proceso no es un producto preexistente, solo se genera al momento de realizarse la reproducción. Por otro lado, si bien la organización de la unidad particular es la misma que las unidades resultantes, éstas tienen una estructura variada en relación a la unidad original, la razón es principalmente porque los componentes que reciben al momento de la reproducción no son distribuidos de de forma uniforme.

Como podremos ver, la célula es un sistema autopiético, y es esta dinámica autopiética la que se encarga de realizar una fractura en la célula en un plano permitido para llevar a cabo el proceso de reproducción o auto-reproducción celular.

De esta forma podemos ver que el fenómeno de reproducción, y el proceso de reproducción celular en particular, es un proceso que da origen a unidades conectadas históricamente, la cuales puede reproducirse nuevamente para formar en conjunto un sistema histórico.

Otro mecanismo importante que nos ayudará a comprender la razón de la naturaleza histórica de los seres vivos, es el fenómeno de herencia. Este fenómeno se presenta toda vez que se da una serie histórica, como por ejemplo en el proceso de reproducción celular. La herencia, de forma sencilla, es la reaparición de configuraciones estructurales de un miembro de una serie en el que le sigue. Este fenómeno puede repetirse muchas veces durante la serie histórica de reproducción, como un fenómeno constitutivo de ella, llegando a su fin cuando dicha configuración estructural es distinta de la original.

Como habíamos dicho anteriormente, el proceso de reproducción, además de presentar el fenómeno de herencia, implica también una variación estructural en las unidades resultantes en relación a la unidad particular, es decir cada nueva unidad comienza su historia individual tanto con semejanzas como con diferencias estructurales con respecto a sus antecesores.

Debido a que la célula es la unidad estructural básica de los seres vivos, podemos decir que la ontogenia es propia de cada uno, y comienza a escribirse desde el momento de la reproducción. En el caso del ser humano, su origen comienza cuando con la formación del zigoto a partir del óvulo fecundado por el espermatozoide, este proceso de fecundación permite heredar características de ambos progenitores así como también permite cierta diferenciación de los hijos con respecto a sus padres.

En resumen, tomando en cuenta que el proceso de reproducción celular da origen a unidades conectadas históricamente con sus antecesores, permitiendo heredar ciertas características como también diferenciarse de la unidad particular específicamente en cambios estructurales pero manteniendo la misma organización. Esta claro que los seres vivos son sistemas ontogénicos, pues al estar estructurados básicamente por células poseen estas características.

Dicho de otro modo, al estar los seres vivos constituidos por células, podemos decir que estamos en presencia de sistemas autopiéticos conectados históricamente con sus antecesores, es decir los seres vivos son “seres históricos”. Además, al ser sistemas autopiéticos, se reproducen de forma autónoma y en cada instancia de la serie histórica de reproducción está presente el fenómeno hereditario lo que permite su carácter ontogénico, pues son capaces de llevar un registro histórico de sus cambios estructurales.

Fuente:
El Arbol del Conocimiento: Las bases biologicas del entendimiento humano
(Humberto Maturana)


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